martes, 17 de marzo de 2015

5 breves sobre el Vive Latino 2015


1.- Antes de que nos olviden, haremos dinero.
Mientras Joliette tuvo que tomar el metro para llegar al Foro Sol debido a una falla de logística en su transportación, Caifanes acaparó camerinos más grandes que el mismo Robert Plant (según me contaron), y a la hora de su soundcheck nadie podía pasar por el escenario principal, “no pueden estar en esta zona” me dijeron, “solo pueden circular por la orilla” le dijeron a gente que iba llegando. 

Por un lado Joliette escupió fuego y energía, su bajista tocó entre el público, el circle pit levantó tierra y devastaron, por otro lado Caifanes dio el mismo discurso de siempre, y del llanto por aquella primera vez pasé a la indiferencia por ya haberlos visto tantas veces.


2.- Y vuela libre al bar donde estabas tocando.
DLD es esa banda que nunca debió haber salido del billar donde tocaban covers, Enjambre es tan emocionante como los discos de José María Napoléon que ni le gustan a tu tío, ver a Compass, el capricho de Camilo Lara por a huevo estar en el festival, fue como ver un Xolos vs Jaguares en la jornada 1 del futbol local, Tropikal Forever fue gracioso hasta que invitaron a Facundo, Paquita la del Barrio fue lo mejor que le pudo haber pasado al siempre desagradable acto en vivo de Genitallica y mejor ni hablo de La Cuca…

3- El dios dorado, la virgen Shirley y los acólitos del infierno.
Robert Plant and the Sensational Spaceshifters dio lecciones de música para aquellos que creen saberlo todo, Shirley Manson nos dijo que fuéramos rebeldes, que resistiéramos y no nos calláramos, “don’t make me cry motherfuckers” dijo ante tanto cariño de los presentes, Ninja y Yolandi  nos agarraron a putazos, Interpol elegantes, precisos y nostálgicos como siempre, Mastodon tocó cabrón pero sonó de la chingada,, pero no fueran los 2 bajos de Molotov porque esos sí los conectan y Nortec suena hasta el metro Pantitlan, Dave Matthews hizo lo suyo mientras el personal de limpieza barría nuestros pies.


4.- “Saludos al Chompiras que trae sus zapatos de 2000…¡boleadas!”
Espectáculo maravilloso resultó más allá de la presencia de Sonido Pancho de Tepito y Sonido La Conga, ver a sus clubes de baile hacer gala de los pasos que resultan ser la burla para algunos, pero los aplausos para otros. No cualquiera puede seguir tal ritmo pero todos pueden reírse, eso es lo más fácil. Mis respetos a esas parejas de todas edades y sexos sacando a relucir sus movimientos en pro de la diversidad, porque si este año pudiste ver a Galatzia por primera vez o a Molotov por quinta vez, solo pudo haber sido en un Vive Latino. 

5.- Momentos inolvidables.
La Revolución de Emiliano Zapata y ese órgano que bien podrías ver en la sala de la casa de alguno de tus tíos cubierto por un mantelito bordado siendo ejecutado con devoción y recordando a la vieja escuela de aquello que llaman rock n’ roll, Interpuesto saliendo de su buhardilla de cada domingo en algún municipio conurbado para sorprender a los escépticos y lograr que la banda silbara y cantara “Historia de un minuto”, Los Victorios por aquellos viejos tiempos, ahora si vi a El Columpio Asesino pero casi no los escuché, a El Cártel de Santa lo regañó lo que fumaron, la cumbia maldita del Sonido Gallo Negro, el Cletus Catering todo lo que ya no pude ver pero toda la gente a la que encontré y mención especial al equipo chingón de cobertura. Como cada año gracias Vive Latino.

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